Laura Devetach en el solar que me vio nacer

Laura Devetach, la escritora nominada al premio Premio Hans Cristian Andersen, considerado el pequeño Nobel, visitó su ciudad natal donde vivió dos días de puras emociones. Fue declarada Ciudadana Distinguida; participó de una entrevista pública por los 100 años de la Escuela Normal y fue testigo de la creación de un espacio de lectura y formación de Literatura Infantil en la Biblioteca Popular

 

“No soy una persona fuerte por lo que todos los amigos me ayudan mucho. Mi alimento es el afecto, cuando lo tengo, ando muy bien, así que, imagínense como estoy acá”, aseguró Laura Devetach minutos después de que el miércoles 28 de octubre fuera declarada “Ciudadana Distinguida” por el gobierno de la ciudad. “He visto estupendo a este solar que me vio nacer. Un lugar que tiene cielo, árboles y yo vengo de una ciudad muy dura donde mi reloj interno nunca coincidió con la ciudad de Buenos Aires”, agregó la escritora que hace décadas dejó Reconquista para marchar a Córdoba primero y Buenos Aires después, pero que a la hora de responder de dónde es no duda un segundo en responder “de Reconquista”.   

La infancia

En palabras de Laura, el viaje a la “ciudad natal”, fue un viaje “a un lugar de lapachos de distintos colores que en esta época explotan en rosa o blanco y cuando las flores van cayendo, los árboles pintan el suelo”, y donde “hay arroyos color chocolate y playas de arena en la que viven los monigotes”. Pero también podría decirse que la vuelta por Reconquista fue un paseo por otro tiempo: la infancia. 

“En esta vereda nos sentábamos cuando mi padre venía del trabajo y me mandaban a comprar chop a lo de Palotti”, recordó Laura entre sonrisas y emoción mientras el Intendente, Jacinto Speranza, descubría una placa en el frente de la casa natal de una Reconquista que a una cuadra de la plaza principal tenía cunetas y baldíos a donde escaparse a jugar y donde ocultar tesoros que los compañeros descubrirían y robarían después. “No eran otras cosas más que carreteles de hilo o cajitas adornadas”, explicó la escritora a un grupo de amigos que la acompañó como minimizando el valor de esos objetos que, sin embargo, a veces, pueden contener un universo entero como el Aleph de Borges. 

“A las cinco de la tarde estaba sentada en este umbral, peinada y con un moño en el pelo, es decir, la vereda era un poco el umbral al mundo y recuerdo a mucha gente que pasaba por acá como Don Gallo, el lechero; Pepi Gerome, con sus verduras y frutas; los hombre con el pedido del almacén El Buen Gusto y los viajantes que traían trajes. Y puertas adentro recuerdo una galería de mosaicos rojos que mi abuela los tenía siempre brillante y donde yo me pasaba los veranos crucificada por el calor. Más atrás estaba el patio con el galpón donde yo siempre buscaba duendes y mi hermano deshacía lo que yo hacía.”, agregó.

“Esta fue mi casa en la cual la pasé muy bien. Al lado, en la casa melliza, [al oeste de Alvear 560] tuve tres vecinos: Nené Álvarez, después vino la familia Lanteri, y después ya vino “Yoyi” Pagano, mi amiga del alma, y de otro lado [al este de Alvear 560] estaba Maruca Cantero, que tenía una sobrina que se llamaba Manuela y que me llevaba a la plaza para verse con su novio, así que, yo andaba de paleta pero encantada de jugar en la plaza. Esos son mis recuerdos de esta casa y sus vecinos”, repasó quien en 2016 puede convertirse en la ganadora del Premio Hans Cristian Andersen 2016, considerado el Pequeño Nobel.       

La planta de Bartolo 

“Estábamos esperando que llegue Laura para inaugurar este espacio que está pensado como un espacio de reflexión y dura resistencia porque cuando nos enteramos que en el Profesorado de Letras [del Instituto Superior de Profesorado N°4 “Ángel Cárcano”] sacaban la asignatura de Literatura Infantil a nosotros nos causó mucha bronca y dolor”, explicó Gloria “Yoyi” Pagano, que hasta hace pocos años estuvo al frente de la Dirección de la Biblioteca Popular donde trabajó en la “siembra de bibliotecas barriales” y la literatura infantil con un eje clave para formar “nuevos lectores”. 

 “Cuando uno se encuentra con situaciones como estas tiene que tratar de resistir entonces con el Grupo de Amigos de la Biblioteca decidimos armar un espacio (para el que particularmente doné todos los libros de ensayos y revistas de ensayos de literatura infantil) que tiene como objetivo de que todos los meses podamos realizar una reunión invitando a las docentes para que tomen una conciencia profunda y práctica de la importancia de la literatura para chicos que es mucho más importante que es mucho más importante que el sujeto y el predicado”, aseguró Yoyi bajo la mirada atenta su vecina de la infancia, Luara Devetach, quien a su vez podía ver que cinco pasos más atrás de esa infatigable mujer sembradora de bibliotecas se levantaba un mural con el nombre de la Sala de Lectura de Literatura Infantil: “La planta de Bartolo”, un cuento suyo en el que “El buen Bartolo sembró un día un hermoso cuaderno en un macetón. Lo regó, lo puso al calor del sol, y cuando menos lo esperaba, ¡trácate!, brotó una planta tiernita con hojas de todos colores”, y que “(…) comenzó a dar cuadernos”. 

“Es un nuevo Espacio de Lectura para niños y padres, en el ámbito de la entrañable Biblioteca Popular Manuel Obligado, lugar histórico y generoso de Reconquista. Allí conocí El tesoro de la Juventud y muchos libros de edición española, ya que en los años 40, había pocas ediciones de libros argentinos para chicos”, recordó Laura Devetach cerrando su visita al solar que vio nacer, un lugar donde las playas de arena cambian de colores escuchando reír a monigotes que se borran jugando.

FOTOS

Laura Devetach en Reconquista.
Laura Devetach en Reconquista II

 

Director Editorial, Prof Hernan Agustini
Almafuerte 445 - Dpto N°7
Reconquista Santa Fe 3560 Argentina
Teléfono: (03482) 15673028
Mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Encuentranos en Facebook y dale Me Gusta a Reconquista Cultura y compartenos

BilerChildrenLeg og SpilAutobranchen