Encuentran arte rupestre de 200.000 años en el Tíbet

Un equipo de arqueólogos ha descubierto lo que podría ser el arte rupestre más antiguo del planeta. El arte, una colección de manos y huellas hechas por niños homínidos, podría tener hasta 226.000 años. Al estudiar las huellas, los arqueólogos concluyeron que no fueron creadas por accidente, sino bajo diseño.

Hace unos 200.000 años, los niños de la edad del hielo aplastaron sus manos y pies en barro. Esto ocurrió a miles de pies sobre el nivel del mar en la meseta tibetana. Estas impresiones, ahora conservadas en piedra caliza, proporcionan evidencias de antepasados nunca antes vistas.

El arte parietal

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Sciernce Direct este evento se puede interpretar como un acto artístico que creó una obra de arte parietal. Se le denomina así al tipo de arte que aparece en las paredes (arte mural) de las grutas, covachas y abrigos rocosos.

El arte parietal es un término general para diferentes tipos de obras de arte prehistóricas, incluidas las pinturas rupestres, los grabados rupestres y las esculturas. Bajo este concepto es que los expertos han podido hipotetizar a través de los ojos de nuestros antepasados.

¿Indicios del arte primigenio?

Las huellas encontradas no se fosilizaron por accidente, como pasó con los ciudadanos de Pompeya, cuyos edificios y cuerpos fueron congelados en el tiempo por las cenizas del Vesubio.

Rastros icnológicos en Quesang en el Tíbet. Arte rupestre.
Rastros icnológicos en Quesang en el Tíbet. (a) Contexto regional del sitio que muestra otras localidades clave de homínidos. (b) Contexto local del arte parietal. El sitio consiste en un promontorio rocoso y el panel de arte fue expuesto en la superficie de uno de estos bloques por la remoción natural de un bloque suprayacente. (c) Panel de arte rupestre parietal. La imagen base en (a) es del DEM de 30 arcos GEOTOPO30 suministrado por USGS Earth Explore (www.earthexplorer.usgs.gov) y procesado en ArcMap 10.1.3 (www.desktop.arcgis.com).

Al parecer, en este caso, nuestros antepasados ​​adquirieron pulgares oponibles que les permitieron manipular herramientas. Ello les condujo a la creaciones premeditadas (arte); lo cual se cree fue uno de los siguientes pasos importantes en nuestro desarrollo evolutivo y cultural.

Pero, curiosamente, los humanos modernos no fueron las únicas especies de homínidos que crearon arte rupestre antiguo.

Ya anteriormente se tenia evidencia de qye los humanos antiguos pudieron haber realizado esta práctica con anticipación. En 2018, los arqueólogos en España desenterraron una pintura que resultó haber sido realizada por un neandertal.

Ahora Un equipo de investigadores chinos ha descubierto arte rupestre que se estima tiene entre 169.000 y 226.000 años, muy anterior al artista neandertal.

Las huellas creativas del Tíbet

La denominada “obra de arte”, resulta ser una serie de manos y huellas dispuestas deliberadamente. El conjunto de elementos fue recuperado de una fuente de agua termal en Quesang, un pueblo de la meseta tibetana a 4.269 metros sobre el nivel del mar. Actualmente este poblado no se vincula con los hallazgos similares realizados en 2018. Este conjunto localizado en el Tíbet está muy alejado de las formaciones en España y Francia, donde se encuentra la mayoría del “arte prehistórico”.

Las huellas marcan la evidencia más antigua de asentamientos humanos en la meseta tibetana.

Huellas de manos modernas y antiguas en Quesang. (Crédito: Zhang et al, Science Bulletin, 2021.)

Basándose en el tamaño y la forma de las huellas, los investigadores infirieron que no podrían haber sido hechas por adultos. Por lo anterior se deduce que es una de las pocas piezas de arte rupestre que se cree que fueron producidas por niños.

¿Sobre la investigación y hallazgos?

Si te estas preguntando como le hicieron este grupo de expertos para concluir lo la edad e intencionalidad de estas huellas. Primero, los investigadores tuvieron que determinar si las marcas se hicieron intencionalmente.

Para hacerlo, compararon las huellas tibetanas con las pisadas de Italia producidas por la locomoción ordinaria.

Luego, tuvieron que observar la forma de la mano y las huellas, la presión aplicada a estas extremidades y los patrones dispuestos. Los investigadores determinaron que sus hallazgos tibetanos eran de hecho la “creación deliberada de un artista prehistórico”.

Al comparar la forma y el tamaño de las huellas con las huellas modernas y prehistóricas, los investigadores determinaron que pertenecían a un niño de aproximadamente 8 años.

Dos huellas tenían una forma diferente al resto; los investigadores propusieron que el niño debe haber doblado los dedos de los pies al caminar o las huellas se alteraron en un momento posterior.

La consistencia de las formas, sin mencionar las distintas presiones que debieron aplicarse, llevó a los icnólogos, arqueólogos especializados en el estudio de trazas fósiles, a favorecer la primera hipótesis.

Aún así, considerando que la meseta tibetana está llena de motivos de pies antiguos pero tallados con precisión hechos en honor a los profetas budistas y musulmanes, no quisieron sacar conclusiones precipitadas.

Después de todo, el arte no es una definición científica, sino un concepto abstracto, que ha adoptado muchas formas a lo largo de la cultura humana.

Fuente: notaantropologica.com

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