El Profesorado Nº 4 recordó a la profesora Delia Ittig de Vasallo

Cuándo se recuerda a un docente. Simple, como toda persona, cuando deja huellas. Es el caso de la profesora Delia Ittig de Vasallo que a un año de su partida fue recordada en su casa: el ISP N° 4 “Ángel Cárcano”. La institución donde en plena dictadura creo una biblioteca de libros prohibidos.

El camino de las letras

“Durante los años de dictadura Delia Ittig de Vasallo creó en el ISP N°4 (con sus propios libros y de amigas) una Biblioteca con títulos prohibidos en su mayoría que llevaban el sello de «Gabinete» para que sus alumnos nos acercáramos a un material bibliográfico de proyección social y perspectiva latinoamericana, imposible de acceder sin esta mediación”, recordaba hace un año una ex alumna, que despedía a la profesora.  

“Ni bien las circunstancias históricas le dieron oportunidad, fundó las bases de la Secretaría de Cultura Municipal, rango que bajo su gestión, ad honorem, adquiriera, inéditamente, el área de Cultura hasta nuestros días. Junto a su entrañable amiga Rut Báez fundó el Grupo Reconquista de Estudios Literarios. Abrió su corazón y las puertas de su casa a estudiantes curiosos, en búsqueda de conocimiento específico y abierto. Con esa sonrisa la recordamos y ya la extrañamos!”, agregaba en la despedida.

Seguir las huellas

“No tuve el placer de conocer personalmente a Delia, conozco, en realidad, sus reflejos que relumbran muy fuerte en el cristal de la memoria, tesoro que guardan muchas personas que demuestran su amor y admiración de manera infinita. Una de ellas, mi querida Laura [Vizcay]. La vi un día en su mirada, en el tono suave de su voz mediante el cual Delia se vuelve eterna”, fueron partes de las palabras del Jefe de Sección, Facundo Machuca, que entre las materias que dicta se encuentran Itinerario por la Literatura Latinoamericana I y II de tercero y cuarto, materias que lo “enlazan con Delia”, según manifiesta.

“Tengo la responsabilidad de continuar con la hermosa tarea de Delia, y de otros tantos, de enseñar a los futuros profesores en lengua y literatura la belleza y la fuerza de las letras latinoamericanas y echar luz sobre la enseñanza de este campo tan complejo, tan desafiante…, por la esencia inacabada y siempre fluctuante de ese ser latinoamericano, siempre en constante búsqueda de ser alguien en este mundo que avanza, de forma constante, sin mirar a “los de abajo”.

Laura Vizcay y Facundo Machuca

Reconocer el legado

El acto, contó con la presencia de profesores, estudiantes, familiares y amigos de la docente que reconocieron su trayectoria y la pensaron a la vez en su mejor versión y en el mejor lugar para alguien de letras: la biblioteca, ese Aleph capaz de contener todos los universos en un mismo lugar y tiempo.

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