Delia Giovanola, Abuela de Plaza de Mayo, y su foto en el Museo Malvinas.

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En el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur está exhibida, a modo de gigantografía, una fotografía en blanco y negro que muestra a una Madre de Plaza de Mayo en la ronda habitual de los jueves, mirando a cámara y mostrando un cartel de puño y letra con la consigna “Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también”. La imagen recorrió el mundo y hoy constituye un hito iconográfico de la lucha la lucha por Memoria, Verdad y Justicia. La historia de esta fotografía tiene como protagonista a Delia Giovanola.

Delia Giovanola es una de las doce fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo. Ella estuvo en las primeras rondas y en las reuniones en la Iglesia de la Santa Cruz junto a Azucena Villaflor. Vivió el destrato en cada escritorio oficial en el que se presentaba para averiguar por el paradero de su hijo Jorge Ogando, quien fue secuestrado y desaparecido junto a su compañera Stella Maris Montesano en octubre de 1976. La pareja tenía una nena de tres años, Virginia, que fue entregada a la familia y también esperaban un hijo, que nació en cautiverio y al que su madre llamó Martín. El 5 de noviembre de 2015, Delia pudo encontrarse con Martín Ogando Montesano tras 39 años de búsqueda.

Uno de los tantos jueves de 1982, antes de partir rumbo a la plaza, Delia tuvo un “acto de rebeldía” y quiso contarle al mundo lo que estaba pasando en Argentina.

“Cuando estábamos en plena guerra de las Malvinas había muchos fotógrafos extranjeros que venían a documentar el conflicto y de paso se arrimaban a la Plaza de Mayo, pero era todo silencioso. Yo vivo en Ballester y para ir a la plaza tenía que hacer un largo recorrido. El jueves anterior al de la foto, cuando estábamos haciendo la ronda veo que había muchos fotógrafos extranjeros, ellos sacaban fotos en silencio, al azar. Cuando tomo el micro de camino de regreso a casa, reparo que toda la ciudad de Buenos Aires estaba llena de pegatinas con carteles que decían “Las Malvinas son Argentinas” y otros stickers que decían “Los argentinos somos derechos y humanos”, estaban en los asientos del colectivo, los postes de luz, claro! todo el país estaba pendiente de las Malvinas, y cuanto más leía esos dos carteles que se repetían iba almacenando rabia, entonces llegué a casa y busqué un cartón bastante grande e hice el cartel para llevar a la plaza la semana siguiente. Ese jueves llegué temprano, éramos pocas, empiezo a caminar, y yo sabía que iban a picar los fotógrafos”.

Los medios de comunicación extranjeros difundieron las imágenes de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

Al momento de la foto Delia tenía 56 años. Hoy tiene 95 años y nunca pensó que su historia y la de su foto llegarían tan lejos. Cuando se inauguró el Museo Malvinas, en junio de 2014, invitaron a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a las Abuelas de Plaza de Mayo al evento. Delia formó parte de la comitiva:

“Recuerdo que una chica muy jovencita me ayudó a entrar al Museo y recorriendo el espacio levanto la vista y me veo en la pared, me quedé helada, y le pregunté a ella: ‘decime, ¿esa soy yo?’. Ella miró detenidamente la foto y me dijo: ‘Sí, es usted!’. Al rato la muchacha apareció con un camarógrafo, un fotógrafo, un periodista…trajo a medio mundo y me pidieron que contara la historia de la foto, pero yo apenas me había enterado de que estaba ahí”, relata Delia.

Gigantografía ubicada en el primer piso del Museo Malvinas.

Un año después de aquella primera visita, Delia volvió al museo para participar en una jornada organizada por el Programa del Ministerio de Educación “Educación y Memoria”. 4000 chicos de escuelas primarias públicas porteñas se acercaron a “la Abuela Delia” para saludarla y conversar. Ella, emocionada, les dirigió unas palabras:

Quiero que ustedes sean custodios de la memoria. Hoy son niños y jóvenes pero mañana van a ser hombres y mujeres. Ustedes serán los guardianes de la democracia, la van a respetar y cuidar con amor, para que no vuelvan a ocurrir nunca más hechos dolorosos como la guerra de Malvinas, que sembró tanta muerte, y como la Dictadura, que se llevó tantas vidas.”

Este 24 de marzo de 2021, Delia participó junto al ministro de Cultura, Tristán Bauer, del acto de plantación de una especie nativa de nuestro país en la Plaza de la Memoria de Tecnópolis. Allí Delia dejó fluir sus recuerdos y habló ante el público presente sobre su vínculo con el Museo Malvinas y con su director, Edgardo Esteban, con quien mantiene conversaciones y proyectos de colaboración.

«Esa foto emblemática en el Museo Malvinas y que marca el ingreso de las tres plazas: lo que fue la plaza del 2 de abril; esa plaza de las Madres con sus pañuelos blancos y que pedían por sus hijos;y la plaza del 14 de junio. Sin duda esta foto marca un símbolo.

Hace poco estuve con Delia, yo no sabía la historia de la foto que está en el mural que ha llegado al primer piso del Museo Malvinas. Para nosotros es muy importante que cada Madre que venga al museo se ve reflejadas en esa gigantografía que dignifica el espacio de la Memoria, dignifica nuestra historia mirando hacia el pasado y también hacia el presente y para que las generaciones venideras la puedan  ver y observar en el futuro. Las Madres son un faro que nos guían en ese transitar, ese camino que ilumina en favor de la Memoria, la Verdad, la Justicia y la soberanía de nuestras Islas Malvinas», contó Edgardo Esteban.

Fuente: www.cultura.gob.ar