Dalagaic Ñaga Moqoit (Nuevo Año Mocoví)

Cada 30 de agosto las comunidades mocovíes de la provincia de Santa Fe reciben el nuevo año. Las celebraciones dan inicio al comienzo de un nuevo tiempo: el renovar de la vida y la transformación de la naturaleza en todas sus expresiones”.

En estos encuentros, el pueblo mocoví realiza distintas ceremonias que remiten a las prácticas de los antepasados, éstas comienzan con el encendido del fuego sagrado.

En la cultura mocoví es “un fuego que revivirá el espíritu, fuego que traerá paz, fuego que convoca a hablar con humildad, con sabiduría, fuego que invita a escuchar, a entender y aceptar al otro tal cual es”.

También se hace el Saludo a los Cuatro Vientos, por considerar al viento un elemento vital para la conexión con los ancestros y un canal de las enseñanzas a las nuevas generaciones.

“El Despertar de la Iguana”

“El despertar de la Iguana”, es un relato que transmite un mensaje a través de la iguana (shilcaic). Este animal se aletarga en el invierno y con las señales que le da la naturaleza como el canto de los pájaros, el rebrote de los árboles y el florecer de los aromitos, comienza a despertar.

Cerca del 30 de agosto llega una señal más fuerte: una gran tormenta con fuertes truenos y rayos que hacen temblar la tierra y terminan de despertar a la iguana. Sale de su cueva cambia la piel y es señal de la llegada de un nuevo ciclo.

La señal es ahí con el despertar de la iguana, cuando ella cambia la piel, es el comienzo del nuevo ciclo: renacer (calishim) a la vida, despertar para vernos y conocernos a nosotros mismos.

Los ancianos decían que cada ciclo era para enseñarnos, mudar y dejar las cosas que nos hacen mal, empezar de nuevo, eso que nos traba, que no nos deja seguir. Pedir la sabiduría de la naturaleza, para volver a comenzar. Cada nuevo ciclo es donde tenemos que poner los dones que nos regaló Qotaiolek (ser supremo).

Compartí con amigos